Actualidad profesional Curiosidades

Locutor, actor… a vueltas con el término

Cuando trabajas con la voz y te ves en la necesidad de definir a qué te dedicas, a veces puede ser complicado. No hay problema si trabajas en radio o televisión, entonces puedes decir que eres “locutor de radio” o “presentador de televisión” y todo el mundo sabrá a lo que te refieres. Si trabajas en doblaje, (según la RAE, “en cine y televisión, operación en la que se sustituye la voz original de un actor por otra, en distinto idioma o en el mismo”), te definirás como “actor de doblaje” (y no “doblador”, por favor). Pero fuera de estos sectores, la definición no está tan clara.

La palabra “locutor” puede complementarse con explicaciones: “locutor de publicidad”, o “locutor de documentales”, pero no acaba de definir todo el abanico de trabajos artísticos que se realizan frente al micrófono, y quizás tendríamos que proponer un nuevo término.

Analicemos el significado de “locutor”. Si nos remitimos a los diccionarios, la Real Academia Española define al locutor (del latín tardío locūtor, -ōris ‘el que habla’) como “persona que tiene por oficio hablar por radio o televisión para dar noticias, presentar programas, etc“. Esto deja fuera de la definición a los que no se dedican a estos medios de comunicación y a las producciones que no tienen que ver con la emisión por ondas, aunque el bonito “etcétera” (de discutido uso en una definición), deja la puerta abierta a más interpretaciones. Aun así, no solemos hablar de “locutor de centralitas”, o “locutor de e-learning“.

El Diccionario de ideas afines de Corripio ofrece los siguientes sinónimos de locutor: “presentador, animador, anunciador“. Y nos remite a otra categoría, la de la radio, donde en el apartado de “personal” encontramos también dos términos que pueden encajar: “actor” y “artista“. Ampliando, pues, el concepto, el anunciador podría ser el presentador que hace una mención radiofónica en directo, o el que graba la cuña publicitaria. Y el artista podría ser todo aquel que no es el presentador del programa de radio o televisión, sino alguien que viene a hacer una intervención más relacionada con la actuación (comedia, drama…)

Dejemos el diccionario y vayamos a la realidad profesional. ¿Cómo define la profesión al locutor? Veamos dos convenios colectivos. El primero, el de Radio Popular, Cadena Cope de 20161, donde distingue las siguientes categorías profesionales:

Locutor/a: Es el profesional que con amplia cultura general, dominio del idioma y calidad de voz, está capacitado para realizar con plena iniciativa una locución improvisada en espacios radiofónicos, tanto dentro como fuera de los estudios. (…)

Locutor/a de 1.ª: Es el profesional que, reuniendo las condiciones del locutor y correspondiéndole todas sus funciones, está capacitado para crear y presentar cualquier espacio radiofónico, incluidos los relativos a temas generales y de información (…)


Locutor/a principal: Es el profesional que, reuniendo las condiciones del locutor de primera y correspondiéndole todas sus funciones, está capacitado para crear y presentar cualquier espacio radiofónico, con total y absoluta iniciativa, incluidos todos aquellos relativos a temas especializados y complejos(…)

Es decir, que la diferencia entre locutores se debe al grado de complejidad de los temas a tratar, suponiéndole al locutor “básico” la capacidad de improvisar y una “amplia cultura general, dominio del idioma y calidad de voz”. No hay más menciones a las tareas del locutor, ni siquiera a las locuciones publicitarias.

Por otro lado, el convenio de RTVE de 19942 va más allá, y define mejor a los locutores:

Subgrupo 4. Locución de radio.-Este subgrupo está constituido por cuantos aportan su voz a las emisiones y producciones que efectúa RTVE mediante lectura de textos o improvisando total o parcialmente. Las categorías que integran el subgrupo y sus definiciones son éstas:

3.05.1 Locutor presentador.-Es el profesional que reuniendo las características del Locutor, y correspondiéndole todas sus funciones, está capacitado para, con plena iniciativa y responsabilidad, llevar a cabo las tareas de mayor responsabilidad dentro de su especialidad; entrevistas, comentarios, retransmisiones y presentación de programas con o sin ejecución a textos previos.

3.05.2 Locutor.-Es el profesional que, con titulación superior universitaria, dominio el idioma, calidad de voz, perfecta dicción y sentido expresivo, realiza, tanto en imagen como fuera de ella, trabajos de lectura de textos, avances y locuciones con destino a bandas magnéticas o filmadas. Durante su permanencia en la categoría se capacitará para, con plena iniciativa y responsabilidad, hacerse cargo de las funciones de mayor responsabilidad de su especialidad: entrevistas, comentarios, retransmisiones y presentación de programas con o sin sujeción a textos previos.

En este caso, a los locutores de radio se les supone también capacitados para leer textos literarios y publicitarios, siendo el comentarista, de categoría superior, el que puede improvisar y no atenerse a un texto escrito. Veamos qué pasa en televisión:

Subgrupo 5. Locución.-Este subgrupo está constituido por cuantos aportan su voz, o ésta y su imagen a las emisiones y producciones de televisión que efectúa RTVE, mediante lectura de textos o improvisando total o parcialmente. Las categorías que integran el subgrupo son éstas:

3.05.1 Locutor presentador.-Es el profesional que reuniendo las características del Locutor, y correspondiéndole todas sus funciones, está capacitado para, con plena iniciativa y responsabilidad, llevar a cabo las tareas de mayor responsabilidad dentro de su especialidad; entrevistas, comentarios, retransmisiones y presentación de programas con o sin ejecución a textos previos.

3.05.2 Locutor.-Es el profesional que, con titulación superior universitaria, dominio el idioma, calidad de voz, perfecta dicción y sentido expresivo, realiza, tanto en imagen como fuera de ella, trabajos de lectura de textos, avances y locuciones con destino a bandas magnéticas o filmadas. Durante su permanencia en la categoría se capacitará para, con plena iniciativa y responsabilidad, hacerse cargo de las funciones de mayor responsabilidad de su especialidad: entrevistas, comentarios, retransmisiones y presentación de programas con o sin sujeción a textos previos.

Es decir, el locutor de televisión lee textos, avances y locuciones tanto en imagen como fuera de ella (lo que llamamos voz en off). Mientras que el locutor presentador, de mayor categoría, puede improvisar.

Por lo tanto, si nos atenemos al convenio de RTVE, al leer textos literarios o publicitarios, seríamos locutores. Sin embargo, encontramos más tarde una categoría “a extinguir”: el actor de radio.

Subgrupo 7. Cuadro de actores.-Este subgrupo, a extinguir, está formado por quienes actualmente ostentan la condición de personal fijo y efectúan la interpretación ante micrófono en toda clase de programas de radio que produce RTVE de personajes de ficción, cualquiera que sea el género literario empleado, lectura de obras dramáticas o líricas y demás tareas propias de los actores.


2.07.1 Actor de radio.-Es el profesional especializado en el medio radiofónico que, por sus facultades interpretativas, fácil vocalización y rápida asimilación de las variadas psicologías a interpretar ante el micrófono y conocedor de las distintas técnicas de expresión dramática en el medio, está capacitado para estudiar, ensayar y protagonizar aquellos papeles que se le encomiendan, los que requieran emisión de voces distintas, recitar o leer historias literarias, poesías o narraciones de la programación radiofónica que exijan una interpretación dramática propia de esta categoría profesional y cuantos supongan mayor exigencia o especialización.

La categoría efectivamente se extinguió, y los seriales o dramáticos radiofónicos ya no se prodigan como en décadas anteriores, y menos los puestos fijos para tal menester. Y la distinción entre locutor y actor es muy interesante: el actor de radio parece estar, desde el punto de vista artístico, por encima del mejor de los locutores, y relega a este último a un plano inferior, el del mero “lector” o del “presentador – improvisador”. ¿Pero acaso el lector no debe también ser un poco actor, no importa el tipo de texto que sea? ¿No es todo, en el fondo, actuación? Esto es tema para otro análisis.

Llegados a este punto, y volviendo a la cuestión inicial… si no somos presentadores de radio o televisión, o actores de doblaje, que son las categorías más claras, ¿qué es lo que somos? ¿Somos locutores de e-learning? ¿Actor de jingles? ¿Locutor de muñecas peponas?

Los estadounidenses, que son los inventores del show business, no tienen este problema. Con independencia del género o el medio, todo lo que sucede sin imagen tiene un único nombre, sin importar el tipo de grabación que sea: todo es voiceover. El diccionario Collins así lo define: “la voz en off de una película, programa de televisión o anuncio consiste en palabras habladas por alguien a quien no se le ve”. Así, son artistas (talents) o actores de voiceover todos los locutores publicitarios, de e-learning, de apps, juegos… absolutamente todos. Para nosotros, en cambio, el término “voz en off” lo tenemos asociado a la imagen, necesitamos una pantalla. Una voz en off es la que se escucha en la pantalla y no se ve, no diríamos que es voz en off un anuncio radiofónico. Así que “actores de voz en off” o “actores de voiceover” no nos sirve tampoco.

Me voy a echar a la piscina y proponer un término que, siendo más genérico, posiblemente nos englobaría más a todos: “actor de voz”.

¿Qué opinas? Deja tu mensaje en los comentarios.

Chema Bazán

Locutor, actor de voz y productor de audiovisuales. Propietario de Lucentum Digital y EDA, la Escuela de Doblaje de Alicante. Fundador de Literaudio Audiolibros y de Elmicrofono.es. Miembro de Vasta (Voice and Speech Trainers Association), Adoma, Atrae y Asetrad. Traductor - intérprete de inglés y alemán, y doctor en ciernes.

Añadir comentario

Haz click aquí para comentar